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La paradoja insuperable del amor

Amarilis R. Muñoz Colón 

Derechos Reservados (c) 2003

Te amé con la nostalgia más cerca de mi sonrisa/ Con el amor más lejano de la tierra/    Te besé como se hiere a un niño que se cura/ Te añoré sin perder un día que te encontré lejano/Que te perdí en mis manos y en mis ojos/ Te añoré ayer y te añoro todavía.../ ...algunas veces estáticos y juntos/ Regresamos sin habernos marchados /Y no nos encontramos.

 Elsa Tío (1978). Detrás de los espejos empañados

 

¿ Quién no ha sentido los desvaríos de un amor como nos lo relata la poeta ? Quién no se ha estremecido con los vaivenes paradojales de una relación tierna y

 tormentosa? ¿ Quién no se ha paseado por las cumbres y los valles sombríos de pasiones e hirientes nostalgias? El amor, ese significante extraño y paradojal nos ha

 seducido a tod@s para comparecer a este coloquio y me enfrenta a una reflexión sobre un tema que al decir de Nasio (1998) es misterioso e impenetrable. Difícil de

 de- scribir pues parece que hay que cuidarse de dar explicaciones ya que quizás no las tiene. Solo puede ser comprobado cuando se padece. (Nasio:98:47). Y no

 existen palabras que puedan definirlo. Si nos seduce, despierta la fuerza de nuestro deseo y se constituye en ejército avasallador, progenitor de todos... héroe de

 guerras , fuente de creación e ilusiones, torrente enigmática que hipnotiza y ciega, fantasma de noches secretas. Cuando se desvanece trae oscuridad y desasosiego

 mortífero y su renacer es llama ardiente que rinde homenaje a la vida. Fuente de inspiración , espejismo, que nutre el contenido de las odas a la nostalgia y al

 desespero por la ilusión perdida.

Cabe preguntarnos ¿qué enigma es ese tan poderoso que ocasiona tal fascinación? ¿Qué es el amor? Parece una pregunta ingenua, pero ¿ acaso alguien conoce la

 respuesta? ¿Será una metamorfosis que funde a los amantes en ensueño que da vida? ¿ Será el rostro del mal que se manifiesta donde nunca habría debido

 aparecer? (Meroni: 1997:57).) Será "la hiedra germinada en nuestro psiquismo"? O ¿ será un fantasma como "soldadura inconsciente a la que nos sujetamos con la

 persona del elegid@:? ¿ Será acaso una "aleación de imágenes y de significantes vivificados por la fuerza real del deseo que lo amado suscita en mí y que yo suscito

 en el/ella y que nos une"? (Nasio:98:48). O ¿sera "vuelo pujante del deseo que doblega y desdeña"? Son estas las interrogantes, pistas que tomo del texto de

 Nasio(98:48), las que enmarcan esta reflexión . Las mismas constituirán las veredas por las que intento aproximarme al tema. Un tema que Roland Barthes en la

 introducción a su libro Fragmentos de un discurso amoroso lo refiere como uno de ... extrema soledad. Aunque supone que debe ser un discurso hablado por miles

 de personas, lo plantea como discurso abandonado o despreciado ...discurso a la deriva...deportado de toda gregariedad....(Barthes77:13).

Recurro a Freud para hallar algunas pistas sobre el tema. Comienzo examinando el Malestar de la Cultura (1929:99). En el texto, el maestro nos ofrece señalamientos

 importantes, sugestivos del amor como asunto paradojal. Esto es, mientras lo reconoce como "una de las bases de la cultura" al plantearnos que ésta "fundamentó

 mediante el trabajo y el poder del amor, la convivencia de los seres humanos", también deja claro las dificultades que enfrenta aquel que ama desde la cultura. La

 represión del amor, requisito del totetismo para dar paso a la sobrevivencia y a la vida cultural que conocemos, marcó la mutilación más tajante que ha experimentado

 la vida amorosa de los seres humanos en el curso de las épocas: la prohibición de la elección incestuosa de objeto. Este asunto constituye el fundamento del mal-estar

 humano.

Freud refiere por un lado que el amor sexual es modelo de toda dicha, paradigma de felicidad absoluta, pero también advierte la dificultad de utilizarlo como modelo de

 felicidad ya que el amor en ese sentido es riesgo y desafío.

...es vía por la que uno se vuelve dependiente, de la manera más riesgosa, de un fragmento del mundo exterior, a saber, del objeto de amor escogido, exponiéndose así al máximo padecimiento si se es desdeñado o si se pierde el objeto por infelicidad o muerte. (Freud:1929:99)

Y yo añado, y si ocurriese que el objeto elegido requriera un modo de relación que desbordara los requisitos y pautas culturales, que no gozara del cobijo social, más

 fuerte aún constituirá el desafío que enfrentará aquel/lla que ame.

Por lo que Freud nos dice que:

...por eso los sabios de todos los tiempos desaconsejaron con la mayor vehemencia este camino de la vida;... pese a ello no ha perdido su atracción para un gran número de mortales.  (Freud:1929:99)

Desde ese texto el amor es apertura y cierre, camino tortuoso pues quienes escogen hallar la felicidad mediante su recorrido van a confrontar una gran verdad: el amor

 no esta disponible para todos. Solo es asequible a una pequeña minoría. Y aun para esos a quienes esta disponible, les requiere sacrificios. Nos dice: "... para los que

 se disponen hallar la dicha por el camino del amor le van a ser requeridas vastas modificaciones anímicas de la función del amor" (Ibid:100). Algunos de los

 requerimientos los describe como sigue:

...apartarse de su meta sexual, mudando la pulsión en una moción de meta inhibida...estado que de esta manera crea un sentir tierno,  parejo e  impeurbable...que ya no presenta mucha semejanza externa con la vida amorosa genital, variable y tormentosa.... (Freud:1929:100)

 El texto es un presagio de lo que produce el amor y el quiebre del lazo amoroso, que hace tanto daño y sumerge al yo en tanta desesperación. (Nasio:98:33). Es pájaro de mal agüero, augurio de que el amor acarrea las más difíciles encrucijadas.

Mientras que en el ápice de una relación amorosa, no subsiste interés alguno por el mundo circundante y la pareja se basta a sí misma de modo que ni si quiera

 precisa del hijo común para ser dichosa...la cultura moviliza en la máxima de proporción una cultura de meta inhibida, para fortalecer meta de uniones amistosas,

 amplias y fraternales interponiéndose en el amor entre dos. Y lo limita...tiene que ser un amor que responda a la ley cultural con todas sus imposiciones.

Si bien el texto nos presenta el amor como el medio para protegernos contra el sufrimiento, ese amor al prójimo no es posible dada la constitución pulsional agresiva

 del sujeto. Y aunque para preservarse de la desdicha algunos predican una concepción de la vida que toma como centro el amor, es esa una actitud psíquica que no

 esta al alcance de todos nosotros. ¿Qué puede haber más natural para evitar el conflicto que el mandamiento amemos y seamos amados y evitaremos el mal?

 (Nasio:98:33). Pero es lo opuesto lo que tiene lugar. Nunca estamos menos protegidos contra las cuitas que cuando amamos. Nunca estamos más desdichados y

 desvalidos que cuando hemos perdido el objeto amado o su amor. El amor sigue siendo la premisa insoslayable de nuestro sufrimientos....cuanto más se ama, más se

 sufre. Así Nasio(Ibid:31) denomina a esta contradicción como la paradoja insuperable del amor, título que me sedujo y se constituyó en tesis central de este trabajo.

Y ¿ qué es eso que llamamos amor? Nasio (1998) nos dice que el ser a quien amamos es en primer lugar una instancia psíquica. Veamos,

El amado es sin duda una persona, pero es en primer lugar y

por sobre todo, esa parte ignorada e inconsciente de nosotros 

mismos que se desmoronará si la persona desaparece. 

(Nasio, J.D.,1998, pág. 47)

Ya Freud en el Malestar de la Cultura, en su explicación sobre el psiquismo había planteado que el amor a un otro aludía al amor a uno mismo. Cuando se preguntaba

 en torno a la fuente del amor nos decía que para amar se tienen que dar ciertas condiciones:

...que ese a quien amo se parezca tanto a mí que pueda amarme a mí mismo en él...(Freud:1929:106)

O que ese a quien amo sea mejor que yo pues...

Si sus perfecciones son tanto mayores que las mías ... puedo amarlo como al ideal de mi propia persona. (Freud:1929:106)

Igual nos decía que podía amar al hijo de un amigo, más no a un extraño. Ante esto decía:

Pero si un extraño para mí no puede atraerme por algún valor suyo o alguna significación para mi vida afectiva me será difícil amarlo. (Freud:1929:106)

Aún así la felicidad y en este caso la felicidad amorosa, no estaba contemplada en las posturas freudianas. En Duelo y Melancolía en Nasio(98:47) Freud habla del

 amor al hablar de la muerte. Cito:

La persona en estado de duelo sabe a quien ha perdido, pero no sabe qué es lo que ha perdido.

Y ¿quién o qué es eso que amamos? Aunque como planteé, es siempre una persona, más que eso es en primer lugar una instancia psíquica diferente a la persona

 concreta.

¿Y cómo se da ese cambio, de ser persona real a constituirse en instancia psíquica del que ama? Nasio (98:49-51) en un texto magistral que se los recomiendo, nos

 explica que en la medida en que progresivamente respondemos a la seducción de alguien, se despierta y se captura nuestro deseo. Y el proceso aunque en esta

 descripción parezca simple no lo es, pues envuelve la metáfora que les he anticipado....la de la hiedra: ¿planta viviente que no solo se arrastra y trepa, sino que se

 aferra con sus zarcillos a lugares muy particulares de la piedra, en sus grietas y rajaduras" ( Nasio:98:51). El apego al otro elegido lo envolvemos....

... con una multitud de imágenes superpuestas,

cada una de ellas cargadas de amor, de odio o de angustia y la

fijamos a través de una multitud de representaciones simbólicas

 cada una de ellas vinculadas a la persona que nos ha marcado.

Toda esa hiedra germinada... todo ese conjunto de significantes

 que enlaza mi ser con la persona amada, se transforma

como un doble interno, y es lo que llamamos fantasma...

fantasma del elegido....un fantasma que alude a la fuerza

del deseo que el amado suscita en mí, que yo suscito en él...

y que nos une. (Nasio:98:51)

A partir de este momento si nos volviésemos a preguntar: "¿quién es pues aquel a quien amo, a quien considero único e irremplazable? contestaríamos... ¿es un ser

 mixto, compuesto a la vez por esta persona viviente y definida que se encuentra ante mí y por su doble modalidad de alojarse en mi interior" (Nasio:98:48). El amado

 cesa de ser una instancia exterior, para vivir en el interior de nosotros como un objeto fantasmatizado que re-sitúa nuestro deseo, al hacerlo insatisfecho en el límite de

 lo tolerable. Insatisfecho porque hace falta una insatisfacción vital para nuestra consistencia psíquica. El ser de nuestro interior nos insatisface porque al excitar nuestro

 deseo, no puede, al ser neurótico no quiere...es decir que es a la vez un excitante de mi deseo y el objeto que solo lo satisface parcialmente. (Ibid:44).

Así el ser al que más amamos es el ser que más nos insatisface. El elegido existe por partida doble: fuera de nosotros, bajo la especie de un individuo viviente en el

 mundo y en nosotros bajo la especie de un presencia fantasmatizada. Es esta la que más prevalece ya que todos nuestros comportamientos, la mayor parte de los

 juicios y el conjunto de los sentimientos que experimentamos respecto al amado están rigurosamente determinados por lo fantasmal de nuestra particular historia

 inconsciente. Y Nasio nos dice:

Y no captamos la realidad del elegido sino a través de la lupa deformante del fantasma. Solo lo tocamos, lo miramos, lo sentimos bajo la envoltura del velo tejido por las imágenes nacidas de la fusión compleja entre su imagen y la imagen de nosotros mismos.(Nasio:98:51)

Así también cuando amamos, amamos a "un ser híbrido...esa persona exterior que tratamos desde afuera y su presencia fantasmatizada en nosotros..." (Nasio:98:52).

Para terminar un tema que es interminable, debo decir que vivimos en la ilusión...de que nuestro amor nos da más de lo que nos priva. La realidad psíquica es otra...el

 ser de nuestro amor juega el papel insatisfactorio de nuestro deseo.

Termino esta reflexión compartiendo con ustedes un pensamiento y una poesía, ambos reflejan los avatares del amor. El primero, un pensamiento de Roland Barthes

 respecto a como amamos tod@s los que alguna vez sentimos que estamos en el amor: "I love as I must love...in despair".

El segundo, una poesía de autor desconocido, que escribió alguien que sintió los desgarres del amor como recuerdo de lo que ya Freud y otros nos habían advertido.

Te voy a dar un consejo que aprendí para mi daño

un día que me hice viejo a causa de un desengaño.

Cuando quieras una mujer, quiérela de tal manera

que la dejes de querer antes de que ya no te quiera.

Porque en esto de amar, sucede lo que al reñir,

es necesario matar o es necesario morir.

Y el que no es tonto prefiere, si es que del caso se trata

al golpe con que se hiere, al golpe con que se mata.

Porque el que mata lo encierran, pero lo indultan después.

El que se muere ya ves, el que se muere lo entierran.

Y ahí tienes el consejo, que aprendí para mi daño.

Un día que me hice viejo a causa de un desengaño.

 

Referencias bibliográficas

Adami,G. & Simoni R. (1969). Libreto Turandot.London:Kingsway Hall.

Barthes, R. (1977). Fragmentos de un discurso amoroso. México:Siglo XXI.

Caruso, I. (1969). La separación de los amantes. México: Siglo XXI.

Evans, D. (1997). Diccionario Introductorio de psicoanálisis lacaniano. México:Paidós.

Freud, S. (1929). El malestar de la cultura. Argentina: Amorrortu.

Kristeva, J. (1987). Historias de amor. México: Siglo XXI.

Alberoni, F. (1997). El primer amor. España: Guedisa.

Nasio, J.D. (1998) . El libro del dolor y del amor. España: Guedisa.

Tío, E. (1978). Detrás de los espejos empañados. España: Manuel Pareja Montaña.