Universidad de Puerto Rico
Recinto de Río Piedras
Facultad de Ciencias Sociales


ISSN 1948-559X

 

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Articuladores Simbólicos de la Movilización Social en México. Entre la utopía zapatista y el ¡no a la guerra!

M. Alejandra Parra

 

RESUMEN

 

Este artículo tiene como objetivo abordar la movilización social que se produjo (1994-2000) en torno al movimiento zapatista y al conflicto en Chiapas desde tres preguntas centrales: ¿cuáles fueron los grupos sociales que se movilizaron?, ¿a través de qué acciones lo hicieron?, ¿cuáles fueron las condiciones de posibilidad histórica de dicha movilización?.

Las herramientas analítico-conceptuales que se utilizan provienen sobre todo de la tradición teórica en la que se inserta el concepto de sociedad civil, de la teoría de los movimientos sociales, del marxismo y de algunos autores que toman aportes del psicoanálisis para incorporarlos al campo de la acción política.

Desde la estrategia metodológica se apunta a tener una visión integral del objeto de estudio que incluya tanto las dimensiones objetivas-subjetivas así como también los niveles micro y macro social utilizando diferentes herramientas: análisis del discurso, entrevistas semiestructuradas, registros etnográficos y bases de datos hemerográficas.

La comunicación plantea como idea central que el proceso de movilización social estudiado no puede ser explicado sólo en función de la emergencia del zapatismo sino que debe ser remitido al contexto de guerra y conflicto más amplio que se ha venido dando en Chiapas en los últimos diez años.

Dentro de ese proceso, dos han sido los articuladores simbólicos centrales de dicho proceso: el "no a la guerra", entendido como oposición a la estrategia represivo militar y paramilitar del gobierno mexicano y a la opción por la lucha armada del zapatismo; y el espacio simbólico representado por el zapatismo, sobre todo su dimensión utópica y su "mandar obedeciendo" en tanto concepción-práctica del poder.

Clave en dicha movilización ha sido la articulación entre el movimiento zapatista y los diferentes grupos de la sociedad civil. Articulación que ha sido posible, por una parte, por el paso del zapatismo desde una estrategia de lucha centrada en lo armado a una estrategia de lucha centrada en lo político; y, por otra, por la presencia de una sociedad que, definiéndose desde lo civil, se ha opuesto a lo militar y a lo político.

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Introducción

 

El final del siglo XX y el comienzo del siglo XXI han estado marcados por la caída del muro de Berlín, el final de la experiencia soviética y el cese de la guerra fría. Estos hechos, a los que hoy se suman los atentados del 11 de septiembre, la lucha antiterrorista y la guerra contra Irak, parecieran indicar la existencia de un solo horizonte posible, la expansión incesante del neoliberalismo y de su implacable proceso de exclusión.

Sin embargo, junto a esta aparente desaparición de horizontes alternativos y al quiebre de las viejas utopías, se vienen generando nuevas luchas emancipatorias y nuevos modos de resistencia social así como también se vienen recreando formas de resistencias más antiguas. Esto no sólo da cuenta de la capacidad de lucha social de nuestros pueblos sino que también evidencia las contradicciones y los límites del sistema capitalista, sus grietas, sus fisuras.

Asimismo, el carácter inédito de estas nuevas formas sociales de participación, desbordan permanentemente las categorías con las que habitualmente pensamos estos fenómenos sociales y nos obligan a crear nuevas herramientas analíticas.

Participar de estas luchas es parte de la dimensión política de nuestro rol como psicólogos y fue lo que intentamos hacer a través del trabajo que aquí brevemente presentamos. Dicho trabajo sintetiza el proceso de investigación militante del que fuimos parte no sólo como investigadores sino como integrantes de la sociedad civil movilizada en México en torno al Movimiento Zapatista y al conflicto en Chiapas.

La importancia de conocer este proceso de movilización está dada no sólo por la diversidad de grupos sociales involucrados y la multiplicidad de formas de acción que los mismos han desplegado sino por el desafío a nivel analítico que dicho acercamiento nos implica y por la singularidad que tiene, dentro de este proceso de movilización, la articulación lograda entre los grupos sociales civiles y un movimiento político-social de carácter armado.

 

La lucha zapatista

 

Como parte de esos nuevos modos y de esas nuevas formas de lucha que mencionábamos más arriba, ubicamos el levantamiento armado que el 1° de enero de 1994, desde las montañas del sureste mexicano, y en el momento en que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, México y Canadá, protagonizaron los zapatistas.

La rebelión zapatista no sólo mostró la realidad de miseria y exclusión sobre la que se asienta el TLC y el proyecto neoliberal que él representa, sino que nos trajo también el mensaje de que no se habían acabado todos los sueños, de que no se habían terminado todas las utopías. Allí todavía hay gente que quiere y lucha por un mundo mejor, por un mundo más justo, por un mundo más humano. Allí todavía hay gente que, desde situaciones de desesperación, espera y hace de su esperanza un proyecto de vida colectivo. Allí todavía hay gente que cree que es posible construir un mundo donde quepan muchos mundos .

Esta rebelión, que al mismo tiempo que soñó tuvo la valentía de declarar la guerra al Gobierno Mexicano, fue seguida de una respuesta sorpresiva por parte de la sociedad civil nacional e internacional que se movilizó interponiéndose entre las partes en conflicto. Distintos grupos sociales se movilizaron desde los primeros días exigiendo -primero- un alto al fuego! y generando -luego- múltiples formas de solidaridad, de lucha y de organización.

Así, el levantamiento zapatista puso en evidencia cambios sociales que se venían gestando en la sociedad mexicana desde hacía al menos cuatro décadas y que venían cuestionando sobre todo la relación estado - sociedad en un proceso que hoy se identifica como el surgimiento de la sociedad civil mexicana.

 

La sociedad civil movilizada

Sujetos y acciones

 

La sociedad civil a la que nos aproximamos estuvo conformada por campesinos, estudiantes, trabajadores, intelectuales, grupos indígenas, organizaciones de derechos humanos, partidos políticos y muchos otros grupos sociales que se organizaron en caravanas, campamentos civiles por la paz, misiones de observación por los derechos humanos, ayunos, elecciones civiles, marchas, cinturones de seguridad, gobiernos paralelos, encuentros internacionales, libros, canciones, etcétera. Pluralidad y diversidad de sujetos y de acciones que, sin embargo, mostraron claramente algunas tendencias definidas.

En ese sentido, y a nivel de los sujetos implicados, podemos decir más allá de su multiplicidad y diversidad, las identidades sociales movilizadas pueden ordenarse alrededor de dos polos principales: el poder social - donde ubicamos fundamentalmente las organizaciones sociales y no gubernamentales, las ongs de derechos humanos, los intelectuales y artistas, los campesinos, los estudiantes, los trabajadores, etc.- versus el poder político-económico -donde ubicamos fundamentalmente a algunos sectores de los partidos políticos, a las fuerzas paramilitares, a los empresarios y a los sectores rurales patronales-. Es decir, la confrontación central se da entre los que se ven beneficiados por el actual modelo de exclusión social y los que se ven perjudicados por dicho modelo .

A nivel de las acciones desarrolladas desde la sociedad civil cabe resaltar no sólo la riqueza y la complejidad de las mismas, sino su tendencia mayoritaria hacia la confrontación y el desafío de las formas y los espacios de poder establecidos y su tendencia -aunque más débil - hacia la construcción de espacios autónomos y alternativos. Por otra parte, mientras lo que hemos denominado polo social ha desarrollado una estrategia de lucha centrada sobre todo en la búsqueda del consenso, el polo político-económico ha desarrollado una estrategia de lucha centrada fundamentalmente en la coerción. Dicha estrategia de lucha forma parte de una política de criminalización y persecución de la protesta social presente no sólo en México sino en toda América Latina.

 

Los articuladores simbólicos centrales de este proceso

 

Hablar de procesos de movilización social es hablar de las condiciones de posibilidad de dichos procesos y hablar también de las posibilidades de articulación que se dan entre las d istintas identidades políticas. Articulación de unos sujetos con otros, de unas acciones con otras, de unas rebeldías con otras, de unos sueños con otros. Articulación que se teje a partir de la búsqueda de cierta utopía.

Son los procesos articulatorios los que deben ser explicados dentro de un proceso de movilización no tanto en términos la complejidad y variedad de los sujetos y las acciones sino en términos de cómo, a partir de dicha complejidad y variedad, se constituye la unidad del sujeto político. Es decir, lo que en términos de Gramsci sería el problema de la formación de una voluntad colectiva y de cómo tales voluntades se proponen fines concretos inmediatos y mediatos y una línea de acción colectiva.

Laclau (1985), partiendo de una lectura particular del concepto de hegemonía de Gramsci, lo reformula buscando entender cómo operan los procesos simbólicos en un proceso de movilización social. Dicho concepto es clave para comprender el tipo de unidad existente en toda formación social concreta. El mismo implica entender que el centro de la forma articulatoria de una sociedad se desplaza hacia el campo de las superestructuras.

Dicho concepto supone el de articulación al cual puede definirse como la construcción, dentro de un conjunto de luchas, de puntos nodales , de significantes privilegiados que fijan parcialmente el sentido de la cadena significante estableciendo así una relación hegemónica (Laclau, 1985).

En la relación hegemónica un cierto cuerpo intenta presentar sus rasgos particulares como la expresión de algo que trasciende su propia particularidad y pasa a ser la encarnación de la plenitud ausente (Laclau, 1996). Este cuerpo, cuyos rasgos trascienden su particularidad encarnando la totalidad ausente, opera a modo de significante vacío , significante de una falta, de una totalidad ausente en donde hegemonizar algo será entonces llenar ese vacío (Laclau, 1996).

Es el carácter relacional, abierto e incompleto de las identidades políticas el que permite su articulación con otras identidades a partir del cruce de dos lógicas opuestas: la lógica de la equivalencia y del símbolo que subvierte el sentido literal de toda lucha y la lógica de la diferencia y de lo literal que opera a través de fijaciones que establece un sentido que elimina cualquier variación contingente (Laclau, 1985).

En ese sentido, uno de los elementos más importantes del proceso de movilización en torno al movimiento zapatista y al conflicto en Chiapas, ha sido la articulación entre una sociedad identificada fundamentalmente como civil y un movimiento político-social pero de carácter armado. Desde nuestra perspectiva, dicha articulación ha sido posible -al menos en parte- por el lugar que el zapatismo ha ocupado para los distintos grupos sociales en tanto espacio simbólico de convergencia de múltiples demandas y necesidades sociales y de alternativa de construcción de lo colectivo donde cobran relevancia sobre todo la dimensión utópica de construir un mundo donde quepan muchos mundos y su concepción-práctica del poder.

La concepción-práctica del poder de los zapatistas aparece tanto en lo ellos denominan mandar obedeciendo como en su planteo de la no toma del poder : por una parte, los zapatistas quieren que el que mande, mande obedeciendo; por la otra, ellos se han propuesto cambiar el mundo, pero sin tomar el poder.

Dicha concepción-práctica posibilitó que el movimiento zapatista -al mandar obedeciendo a esta sociedad civil que se había movilizado exigiendo el no a la guerra- pasara de una estrategia de lucha más centrada en lo armado a una estrategia de lucha más centrada en lo político desde la cual reconocía la validez de todas las formas de lucha.

Este cambio de estrategia fue la que hizo posible la articulación entre grupos sociales que comparten -algunos en mayor medida que otros- los objetivos fundamentales de la lucha zapatista aunque no acuerden, pero sí respeten, su opción por la lucha armada.

Sin embargo, y más allá de la centralidad que el movimiento zapatista ha tenido en la movilización de esta sociedad civil, dicha movilización no habría sido posible sin la fuerza que adquirió también para los distintos grupos sociales el no a la guerra como elemento movilizador. Un no a la guerra que se dirigió no solamente contra la estrategia represivo militar que el estado mexicano desplegó desde el inicio del conflicto sino que también se dirigió a la vía armada elegida por los zapatistas.

En ese sentido, y a modo de síntesis, podemos decir que dos han sido los articuladores simbólicos centrales del proceso de movilización estudiado: el no a la guerra, entendido como oposición a la estrategia represivo militar y paramilitar del gobierno mexicano y como oposición a la opción por la lucha armada del zapatismo; y el espacio simbólico representado por el zapatismo donde cobra relevancia sobre todo su dimensión utópica -sintetizada en su propuesta de construir un mundo donde quepan muchos mundos- y su concepción-práctica del poder.

 

Conclusiones preliminares

 

Para finalizar este texto, queremos volver a un momento anterior a nuestra llegada a México, a Chiapas y al zapatismo. Queremos volver al día en que, partiendo de aquel lugar de la Argentina en el cual habíamos vivido los últimos cuatro años, nos encontramos con una amiga y ella nos relató su viaje a Chiapas. En aquél relato, algo nos impactó y en cierta medida nos disgustó. Ella nos dijo: cuando llegamos a las comunidades chiapanecas preguntamos en qué podíamos ayudar y los zapatistas nos contestaron: "nosotros estamos bien, mejor regrésense a su lugar y desde allí luchen...".

En ese momento aquellas palabras nos disgustaron porque desde ellas sentíamos que perdía sentido nuestro viaje a Chiapas y nuestra intención de participar de la lucha zapatista. Hoy, después de más de cuatro años de participar de este proceso, sentimos que una de las cosas más importante que nos enseñaron los zapatistas fue precisamente el volver a nuestro lugar para desde allí continuar la lucha teniendo la confianza de que, aquí o allá, todos participamos de una misma lucha, la lucha por un mundo más justo, más humano, más digno.

Por esta razón, hoy damos continuidad a esta lucha por un mundo más justo, más solidario y más humanos desde nuestra articulación -como militantes e investigadores sociales- con distintas experiencias de movilización social que se viven en nuestro país, especialmente a partir de diciembre del 2001.

 

 

Referencias

 

De Certeau, M. (2000). La invención de lo cotidiano. 1 Artes de hacer . México: Editorial Universidad Iberoamericana - Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente.

 

Ejército Zapatista de Liberación Nacional. ( 1994, 1995 y 1997). Documentos y Comunicados N° I, II y III. México: Editorial ERA, años.

 

Gramsci, A. (1998). Notas sobre Maquiavelo, sobre política y sobre el estado moderno . México Juan Pablo Editor, tercera edición.

 

Laclau, E. & Mouffe, Ch (1985). Hegemonía y Estrategia Socialista. España: Siglo XXI.

 

Laclau, E. & Mouffe, Ch (1996). Emancipación y Diferencia . Argentina : Editorial Ariel.

 

Marín, J. C. (2000). La democracia de los ciudadanos. Revista Madres Plaza de Mayo. Buenos Aires.

 

Subcomandante Marcos (1999). Desde las montañas del sureste mexicano . Argentina: Editorial Plaza y Janés.

 

Vol. 1
Año: 2009
CONTENIDO:
ARTÍCULOS | RESEÑAS

Guillén, J. "Introduction du concept de vacillation : une représentation dynamique de l'émergence du sujet en situation clinique"

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Vázquez, A. "El estigma sobre la drogadependencia y su relación con la Accesibilidad a Servicios de Salud"

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Ramírez, J. "En el espejo con Lacán. A 60 años de la presentación del estadio del espejo"

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Deitinger, P.; Nardella, C.; Bentivenga, R.; Ghelli, M.; Ronchetti, M.; Bonafede, M. "Mundo laboral y jóvenes en Italia: estudio cualitativo sobre imágenes y representaciones"

[Leer artículo: HTML o PDF]

 

Muñoz, A. "Maternidad: significante naturalizado y paradojal: desde el psicoanálisis hasta el feminismo"

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Parra, M. "Articuladores Simbólicos de la Movilización Social en México: entre la Utopía Zapatista y el ¡No a la Guerra!"

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Ramírez, J.M. "Complemento Epistemológico Sobre El Debate Del Psicoanálisis Con Las Tcc. "

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RESEÑAS

Gonzalo, M. "La Antología para el cambio social: La comunicación en el centro del debate"

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Psychikós: Revista de Psicología 2002-2004

VOL. I   NUM. 1   mayo 2002

VOL. I   NUM. 2   abril  2004

 

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